The Miracle Month’s Full Moon: Offerings to the Gurus and to Khenpo Karthar Rinpoche

Homenaje de Su Santidad Karmapa a Khempo Karthar Rimpoché, fundador del centro KTC de Caracas, durante la celebración anual del Monlam en India.

KTD Mandala News

Excerpt from The Miracle Month’s Full Moon: Offerings to the Gurus and to Khenpo Karthar Rinpoche at kagyuoffice.org

20160222_KakeeKeithLiao-MonlamDay7AM-20160222-0380-8257_s After a break for lunch on this day dedicated to remembering and appreciating teachers, the setting of the stage has been shifted again. Below the great Buddha is the statue of 1st Karmapa, Dusum Khyenpa, and beneath him is the 17th Karmapa’s throne, in front of which sits an elegant wood chair. It is for Khenpo Karthar Rinpoche from Karma Triyana Dharmachakra in New York, to whom the Karmapa will give a long life blessing.

When the Karmapa returned to his throne, Khenpo Karthar Rinpoche and his many students made an extensive mandala offering to him.

20160222_ML-KhenpoKartharOffering-PM-20160222_2100_s20160222_ML-KhenpoKartharOffering-PM-20160222_2130_s20160222_H40A9267_s20160222_H40A9258_s20160222_H40A9255_s

The Karmapa gave a warm welcome to those who had come from Karma Triyana Dharmachakra (the Karmapa’s seat or Dharma center in the United States) to participate in the commemoration of the 16th Gyalwang Karmapa, and…

Ver la entrada original 439 palabras más

Anuncios

50 …Estoy como auto en neutro

… Estoy como auto en neutro, momentáneamente detenida y lista para arrancar, sólo que así llevo ya un tiempo y no logro encontrar la forma de echar a andar. Sin embargo, haciendo un alto en mi constante quehacer ‘humanoide’ y sentándome a escribir lo que del fondo llega, esta superficial apariencia adquiere peso de transparencia y así encuentro que aún estando en neutro siempre estamos en movimiento.
Caracas, 2003

49 …Pocas cosas se recuerdan

… Pocas cosas se recuerdan y son aun menos las que busco recordar, poca importancia tiene para mi lo que se ha ido pues ni a los ojos lo puedo contemplar.

Si decimos que lo interesante es este instante en que percibo la forma en que mis dedos presionan cada tecla porque me ubica en ese único momento en que sé que estoy aquí toda centrada en este espacio que tan sólo yo conozco, que mirando hacia adentro se agudiza el mirar hacia afuera, que andando en calma se llega más deprisa, que estando en silencio la expresión se facilita aunque a veces como ahorita simplemente uno enmudezca, puedo agregar que también hay alegría, contento y satisfacción aunque todos diferentes a aquellos que antes se tenían por ellos. Ahora, igual los nombro aunque sean diferentes. No se viven a través del sentimiento, tampoco del pensamiento, simplemente se es ‘eso’ todo el tiempo.

Caracas, 2003

48 … Viejo cuerpo que limita

… Viejo cuerpo que limita el movimiento que continúa imaginando cierto, dando tumbos haciendo intentos por domar un hábito por demás viejo. El calor de la tarde me sofoca. Sentada frente al monitor, como un flash y con nostalgia veo la imagen de mi cuerpo, la cama y el ventilador de techo. Trópico, trópico, que bueno eres para estar echado todo el tiempo y aunque queramos sacudirnos la modorra, este calor nos vuelve lentos cuando no nos paraliza por completo. Sigo sin escribir palabra alguna. Me pregunto si este silencio interior que me acompaña tendrá algo que ver con eso. Lo dudo. Es más bien algo como ausencia de necesidad de hablar, donde estando inmersa en una constante percepción sin comentarios, sencillamente se es parte y se contempla la maravilla de estar viva sin experimentar deseos de expresarlo. Levanto la vista y mis ojos encuentran la montaña, siempre ahí, siempre cambiante, diferente. Todo en ella es vida, y aun cuando no logre percibir toda esa infinitud de cambios y transformaciones, el simple hecho de intuirlo me resulta extraordinario. No pierdo tiempo tratando de imaginarlo, toda mi capacidad quedaría corta, solo intuyo y eso ya es suficientemente deslumbrante como para quedarme muda.

Caracas, 2003

47 … Regresando hacia adelante

… Regresando hacia adelante en el camino vacuo del espacio interior que me circunda, percibo entretenida la emergencia de todo lo que percibo.  Aun cuando sé que la sopa y el arroz integral se enfrían, esta sensación como de presentir el reencuentro a través de la escritura me llama y me conduce a encender la computadora y sentarme aquí donde me encuentro ahora… y pienso, que sin darse cuenta, aun sin saberlo, en todo lo que hace el ser, busca trascendencia. Trascendencia entendida como respuesta al estar vivos y estar aquí, trascender aquello que nos enseñan a ver como simple experiencia cotidiana, tocar fondo, hallar esencia y lograr que cada instante se convierta finalmente en principio y fin de todos los milagros.

Caracas, 2003

46 … ¿Cómo hablar de paz

…¿Cómo hablar de paz desde un corazón tan abatido y una mente tan alterada? ¿Sabemos lo que queremos, conocemos lo que buscamos? ¿Sabemos dónde encontrarla? ¿Conocemos el camino para alcanzarla?

En estos días doquiera que voy me encuentro con personas que dicen desear la paz, pero ese aliento que les permite hablar es caliente y sale cargado de odio y resentimiento. ¿Es que acaso esas personas saben de lo que hablan? ¿Es que acaso esas personas conocen la paz? Es probable que me digan que paz significa vivir tranquilos porque las cosas están marchando bien, porque hay empleo, funcionan los servicios públicos, hay seguridad en las calles, los políticos están en lo suyo haciéndolo como a ellos les parece correcto, todo parece funcionar “afuera” y esto proporciona paz, pueden dormir tranquilos. Pero esa paz condicionada por lo que sucede “afuera” no es confiable ni duradera. Eso no es paz, es un engaño.

Paz es espacio. Espacio donde la puerta está siempre abierta para que suceda cualquier cosa. Paz no conoce límites ni cerraduras, ni rejas ni cercas electrificadas, tampoco conoce la desconfianza ni la sospecha, ni la inquietud ni el rechazo… paz camina tranquila y hace lo que tiene que hacer; es solo una para todos, igual, la misma, en todas partes, siempre, aunque nos empeñemos en querer diferenciarla. Podemos hablar de paz, sí, pero desde un corazón abierto y una mente tranquila. Paz es felicidad y todos queremos felicidad. Hablamos de ella pero no la conocemos porque no es carne, ni huesos, ni sangre, no es nada tan cercano, tan íntimo como eso. Equivocadamente pensamos que está afuera, pero es adentro. No importa que tan bien anden las cosas afuera, si no hay paz interiormente, nada estará lo suficientemente bien, seguiremos sin saber lo que es vivir contentos y satisfechos, tranquilos y confiados en la eficiencia, la determinación, el esfuerzo entusiasta, la constancia, la perseverancia, la apertura, la comprensión, la tolerancia, el amor y la compasión, la alegría y la claridad.

Y en cuanto al camino que nos conduce a la paz… es el camino de la meditación. Aprendemos a meditar para aquietar la mente, para aclararla, para llegar a conocerla, a domarla, a quererla, a cuidarla por y para nosotros mismos, por y para todos sin excepción. Aprendamos a meditar. Aprendamos a ser felices. Vivamos la felicidad. Cultivemos la dicha.

Caracas, 2002

44 … Aun leyendo

… Aun leyendo e inmersa en la lectura, percibo un cierto trajín afuera acompañado de voces y de ruidos que no logro identificar hasta acercarme a una de las ventanas y voltear hacia la izquierda y hacia abajo. Estoy en un tercer piso y desde aquí tengo una amplia perspectiva de lo que es un colegio universitario que funciona hacia ese lado. Hay movimiento de estudiantes en los pasillos y en el patio principal.  Algunos comienzan a desmontar equipos de sonido, cajas, plataformas y demás instalaciones necesarias para la instalación del DJ.

Una serie de kioscos empiezan a poblar el paisaje junto con la gente que continua llegando. Hay quienes arreglan, distribuyen y organizan mientras siguen llegando más y más personas para la fiesta de fin de año. Presagio de muchedumbre que llena y repleta el campo deportivo o patio principal, tomando, conversando, o bailando al ritmo de la estridente música que sale por las enormes y potentes cornetas.

Aún cerrando todas las ventanas que dan hacia allá, inclusive cerrando las de atrás, la de la cocina y la del baño, aún cerrándolo todo, no hay posibilidad de escape.  El sonido se cuela, lo inunda todo y se instala aquí en este antes callado y tranquilo territorio, haciéndose dueño y señor del espectáculo. Una vez más y en fracciones de segundos aparecen las opciones: huir o centrarnos en la experiencia.  Aceptando entonces lo que está sucediendo con todas sus características y matices, continuamos la lectura.

La quietud interior que me acompaña, el silencio interior que me mantiene, la ausencia de comentarios, de argumentos, censuras y otras perturbaciones, permite que aquello que perciben mis oídos se quede tan sólo en eso: pura percepción auditiva sin interponerse en la lectura. Con el cuerpo en calma y la mente en calma, emerge clara la confirmación de que somos libres y responsables de la elección que hacemos.  Que en el fondo no hay diferencias.  Simplemente cualquier cosa puede siempre suceder.  Que en esencia, todo lo que hay es esta nada espacial luminosa incandescencia fulgor amable acogedor y cálido. Ausencia de complicaciones, de argumentos.  Espacio donde danzar la vida, abandonarse y ser uno con el ritmo que siempre continúa sigue y sigue inclusive en la quietud más plena.

En este infinito espacio donde me encuentro aún sin poder verme, sin saber de mi realmente, aún sin conocerme -porque he vivido como la gran mayoría creyendo que lo que experimentamos a través de las ideas constituye el mundo cierto- desde este mismo espacio, escribo.

Caracas, 2001

43 … Las sandalias que reposan

… Las sandalias que reposan allá abajo frente a mí muestran la ausencia de la que las suele llevar puestas.  Silenciosas, obedientes, sumisas servidoras, sin cuya ayuda me sería difícil dar unos pasos sin que estos viejos huesos me hicieran recordar que ha pasado tiempo, que hemos andado caminos, que aquí estamos, y que aquí seguimos.

Caracas, 2001

42 … Poesía es lenguaje del humano

… Poesía es lenguaje del humano.  Manifestación de su propia esencia alcanzada gracias a la interiorización.  No hay nada que descubrir, todo está dado, es cuestión de profundizar. Muchos caminos conducen, muchos de ellos no llegan.  Quien hace el camino y llega, sabe y conoce la nada. Esplendor que enciende vida, alegría que desborda el mar.  Generosidad que es puro espacio y ya.

Caracas, 2001